¿Qué es el modernismo literario y sus características?

Características del posmodernismo

El modernismo literario, o literatura modernista, se originó a finales del siglo XIX y principios del XX, principalmente en Europa y Norteamérica, y se caracteriza por una ruptura autoconsciente con las formas tradicionales de escribir, tanto en poesía como en prosa de ficción. El modernismo experimentó con la forma y la expresión literaria, tal y como ejemplifica la máxima de Ezra Pound: «Hazlo nuevo»[1] Este movimiento literario estaba impulsado por un deseo consciente de anular los modos tradicionales de representación y expresar las nuevas sensibilidades de su tiempo[2] Los horrores de la Primera Guerra Mundial hicieron que se reevaluaran los supuestos predominantes sobre la sociedad[3] y gran parte de los escritos modernistas se relacionan con los avances tecnológicos y los cambios sociales de la modernidad que se adentran en el siglo XX.

En la década de 1880, se prestó mayor atención a la idea de que era necesario dejar de lado por completo las normas anteriores, en lugar de limitarse a revisar los conocimientos del pasado a la luz de las técnicas contemporáneas. Las teorías de Sigmund Freud (1856-1939) y Ernst Mach (1838-1916) influyeron en la literatura modernista temprana. Ernst Mach sostenía que la mente tenía una estructura fundamental y que la experiencia subjetiva se basaba en la interacción de partes de la mente en La ciencia de la mecánica (1883). La primera obra importante de Freud fue Estudios sobre la histeria (con Josef Breuer) (1895). Según Freud, toda la realidad subjetiva se basaba en el juego de las pulsiones e instintos básicos, a través de los cuales se percibía el mundo exterior. Como filósofo de la ciencia, Ernst Mach ejerció una gran influencia en el positivismo lógico y, a través de su crítica a Isaac Newton, fue un precursor de la teoría de la relatividad de Albert Einstein.

  ¿Qué es la ética y ejemplos?

El modernismo en la literatura británica

El modernismo literario, o literatura modernista, se originó a finales del siglo XIX y principios del XX, principalmente en Europa y Norteamérica, y se caracteriza por una ruptura autoconsciente con las formas tradicionales de escribir, tanto en poesía como en prosa de ficción. El modernismo experimentó con la forma y la expresión literaria, tal y como ejemplifica la máxima de Ezra Pound: «Hazlo nuevo»[1] Este movimiento literario estaba impulsado por un deseo consciente de anular los modos tradicionales de representación y expresar las nuevas sensibilidades de su tiempo[2] Los horrores de la Primera Guerra Mundial hicieron que se reevaluaran los supuestos predominantes sobre la sociedad[3] y gran parte de los escritos modernistas se relacionan con los avances tecnológicos y los cambios sociales de la modernidad que se adentran en el siglo XX.

En la década de 1880, se prestó mayor atención a la idea de que era necesario dejar de lado por completo las normas anteriores, en lugar de limitarse a revisar los conocimientos del pasado a la luz de las técnicas contemporáneas. Las teorías de Sigmund Freud (1856-1939) y Ernst Mach (1838-1916) influyeron en la literatura modernista. Ernst Mach sostenía que la mente tenía una estructura fundamental y que la experiencia subjetiva se basaba en la interacción de partes de la mente en La ciencia de la mecánica (1883). La primera obra importante de Freud fue Estudios sobre la histeria (con Josef Breuer) (1895). Según Freud, toda la realidad subjetiva se basaba en el juego de las pulsiones e instintos básicos, a través de los cuales se percibía el mundo exterior. Como filósofo de la ciencia, Ernst Mach ejerció una gran influencia en el positivismo lógico y, a través de su crítica a Isaac Newton, fue un precursor de la teoría de la relatividad de Albert Einstein.

  ¿Qué hechos históricos dieron pie al surgimiento del Barroco?

Características del cuento modernista

En la literatura en lengua española, el término modernismo se refiere a un movimiento literario que se desarrolló entre 1880 y 1910, principalmente en el campo de la poesía, que se caracterizó por una ambigua rebeldía creativa, un refinamiento narcisista y aristocrático, un culturalismo cosmopolita y una profunda renovación estética del lenguaje y la métrica.

La forma hispánica de este movimiento se caracteriza por la ruptura de las formas tradicionales manifestadas en el arte, la ciencia, la religión y la política. En ciertos aspectos su eco prevalece en las corrientes artísticas posteriores. En las raíces del modernismo hay un profundo desacuerdo con la civilización burguesa.

Tras el auge del Renacimiento, comenzaron a aparecer nuevas voces en la poesía latinoamericana de finales del siglo XIX, que anuncian grandes cambios. La influencia venía de Francia, cuyos poetas simbolistas, parnasianos y decadentes impresionarían vivamente a los jóvenes poetas y escritores de América Latina: José Martí, Manuel Gutiérrez Nájera y José Asunción Silva, entre los más importantes. No crearon, sin embargo, el modernismo en América Latina, cuya culminación y madurez es más destacada en las obras de Rubén Darío Prosas Profanas y Los Raros (1896), pero sí fueron los precursores e incluso anunciadores de esta disciplina.

Modernismo frente a literatura postmoderna

Estas son las características de la modernidad: Se caracteriza por una fuerte y deliberada violación de la tradición. Esta pausa implica una fuerte respuesta a los puntos de vista religiosos, políticos y sociales establecidos. La creencia de que el mundo se crea viendo lo que es, el mundo es lo que decimos.

  ¿Cuáles son las corrientes literarias de la literatura contemporanea?

La característica principal de la poesía moderna es la libertad. Los poetas modernos y posmodernos ejercen la libertad de escribir en cualquier estructura – verso rimado, verso vacío, verso libre – y son libres de experimentar con nuevas estructuras híbridas.

Las tres características comunes son los personajes, la trama y el escenario. Puedes encontrar personajes, tramas y lugares en casi cualquier historia. Obviamente, cada historia tendrá una trama diferente, las historias tendrán un escenario diferente, las historias tendrán personajes diferentes.

La modernidad se basaba principalmente en una visión utópica de la vida y la sociedad humanas y en la creencia en el progreso o el futuro. Los ideales modernistas impregnaron el arte, la arquitectura, la literatura, las creencias religiosas, la filosofía, la organización social, las actividades de la vida cotidiana e incluso las ciencias.

Lucía Bustamante

Soy Lucía Bustamante, tengo 26 años y estudio el doble Grado de Comercio y Marketing en la UCM. Soy buena comunicadora, especialista en alimentación, experta en redes sociales y en mis ratos libres me encanta escribir y compartir mis conocimientos.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad